lunes, 29 de noviembre de 2010

TIMELESS: Max Mohr – Old Song

Si algo nos gustaría en Hivern es que dentro de, por ejemplo, 7 años, al escuchar nuestras primeras referencias nos siguieran gustando tanto como el primer día. El don de la atemporalidad es algo difícil de conseguir en una música tan mutante y pendiente de nuevas ramificaciones como la música de baile. Por eso lo valoramos tanto. Un buen ejemplo de track atemporal es esta canción de Max Mohr que colgó JT hace unos días en su Facebook. La editó Playhouse en 2004 y, por lo tanto, se enmarca en plena efervescencia micro-house. Pero la verdad, esto no es micro-house ni leches. Esto es música grandiosa, que emociona como el primer día. Lo jodido del caso es que, desde entonces este productor prácticamente no ha dado señales de vida. We're are you Max? We want mohr!!!! ;P

jueves, 25 de noviembre de 2010

Qué fue de Khonnor?

Hay artistas que, por una razón o otra, graban una obra maestra y después desaparecen del mapa (o casi). Este es el caso de Connor Kirby-Long. Era 2004 cuando Type editó “Handwriting”, un álbum que se cuenta entre mis favoritos de la década. Estaba firmado por un tal Khonnor, por aquél entonces un chaval de 17 años que había grabado el disco en la soledad de su habitación, con un equipo realmente precario. Un PC cualquiera, una guitarra y un cutre-micro de esos que venían antes con los ordenadores le bastaba a este chaval de Vermont para volcar su teen angst en un disco que es belleza en estado puro. Influencias de Fennesz, Jim O'Rourke, el shoegazing, Sonic Youth i el indie pop se mezclaban en canciones que eran postales descarnadas sobre los sentimientos de un joven que no acababa de entender el mundo que le rodeaba. Puede que técnicamente el disco dejase mucho que desear, que no se entendiera lo que cantaba, que algunas letras sonaran ingenuas, pero joder, pocos discos más honestos y viscerales he escuchado en mi vida. Se notaba que le salía directamente del corazón, sin pretensiones ni cortapisas. Un disco de esos para escuchar de noche, con cascos y recostado en la cama. Llegué a verle en directo, en el Sonar de 2005, y, aunque creo que las críticas no fueron muy buenas, a mi me gustó. Pero desde entonces...nada. Ha seguido editando discos, álbumes que ha grabado con buenos presupuestos y en grandes estudios en los que ha seguido la senda de los maestros de la experimentación que le han inspirado, también ha seguido editando todo tipo de freakadas lo-fi bajo innumerables alias (Gazza Fagot, Grandma, I Cactus...) pero nada que se acerca ha esa obra monumental que fue su debut. Y eso aún le da más valor. Porque demuestra que fue fruto de alguien a quién sus circumstancias vitales en un momento determinado le llevaron a querer (o a necesitar) sacar todo lo que llevaba dentro en forma de música. Connor creció y dejó de ver la vida con los mismos ojos. Como todos, perdió la inocencia y empezó a comprender como realmente funcionan las cosas. Y con ello, desaparecieron esos sentimientos que uno sólo vive de adolescente; la ingenuidad, la confusión, el pensar que lo mejor está por venir y amor del que duele. Y eso es exactamente lo que fue es disco. Gracias a Type eso quedó plasmado en “Handwriting” para siempre.

Un par de temas del disco. Creo que ahora no es fácil encontrarlo pero vale la pena el esfuerzo.




En este vídeo podemos ver a Khonnor y sus amigos mostrandonos un trocito del lugar donde han crecido


martes, 23 de noviembre de 2010

La peor pesadilla!!! augurios sobre el mundo que no quiero que venga


Muchas veces comento con un amigo una pesadilla que tenemos en común: Imaginarnos nuestras colecciones de discos, cientos de discos acumuladas a lo largo de muchos años , ilusión y esfuerzos económicos y que no tuvieramos un tocadiscos para ponerlos porque ya no se fabrican, han desaparecido. Creo que es un pensamiento recurrente en la gente que tiene y colecciona discos, aí que no me tratéis de loco.

Esta parrafada que escribiré a continuación tiene mucho que ver con una conversación que mantuvimos este amigo y yo un domingo por la mañana (mientars desayunabámos huevos revueltos) sobre el negro futuro que nos espera a todos aquellos que hemos ido acumulando a lo largo de nuestras vidas, estanterías de discos, libros y películas. Porque este temor, esta pesadilla que nos imaginamos frecuentemente, es a día de hoy un poco más cercana. Y un hecho clave lo demuestra:

Technics la empresa del sector que venía fabricando los míticos giradiscos SL1200 ha anunciado que parará la producción de dicho producto indefinidamente el año que viene. Presupongo de esta noticia entonces que las ventas de giradiscos han caído estrepitosamente en los últimos años y pienso que si Tecnics deja de fabricarlos, otras le seguirán pensando en destinar esfuerzos en nuevas divisiones comerciales. Quizás algunas marcas continuarán fabricándolos, pensando que así ocuparán el puesto que deja Technics, pero tampoco duraran mucho más. Poco a poco los giradiscos se convertirán en piezas de museo, como la máquina de escribir, o la imprenta de letras móbiles o dentro de poco el dvd.

Este hecho es tan solo una prueba más que el mundo del vinilo tiene los días contados. Y quien dice vinilo, dice soportes físicos. Y cuando digo soportes físicos digo desde música, a películas, a libros. La digitalización se comerá nuestros estantes de discos, y nuestras librerias. Ayer vi en el avión a 3 personas que estaban leyendo un ipad y pensé: ya estan aquí. Tuve la misma sensación que cuando vi a las primeras personas hablar con un movil en el bus. Y mira. Quién no tiene un movil a día de hoy? Lo digital acaparará nuestra vida, porque es más cómodo, más fácil y más barato. Lo otro requiere un esfuerzo que mucha gente ya no conocerá o no querrá recordar: cargar un libro o escuchar un vinilo y darle la vuelta a la cara o saltar de tema en tema hasta encontrar el tema del lp que te gusta.
La vida se digitaliza aunque no queramos, aunque no nos guste, al igual que las cartas han desparecido en pro de los emails. Es evidente que poco a poco lo digital sustiuirá por completo todo producto de entretenimiento o cultural en formato tangible. Porque así es como está siendo. Nadie lleva su maleta de cd's y un discman, llevan ipods con miles de mp3. Nadie escribe textos a mano, porque no tiene sentido si luego hay que mandarlo por ordenador. Y el mundo digital me da vertigo a la vez que me siento totalmente incoporado a él. Es algo extraño de explicar. Y aunque a veces reneguemos del digital, es algo que escapa a nuestra razón o poder de decisión y sólo una militancia extrema puede hacer que nuestra vida no se digitalice como las del resto. Porque esto va a ser así, va a pasar. Nos vamos a digitalizar.

Y quien piense que todavía hay una remontada posible y que las ventas de discos (y libros más tarde) volverán y que cuando pase la crisis resurgirá, creo que están equivocados. Comentaba mi amigo que a día de hoy tendemos a perder nuestros bienes en pro de un servidor que almacenará todos nuestros gustos, bibliotecas, filmotecas, contactos y amigos. Y es cierto que dentro de poco toda nuestra vida estará en esa extraña nebulosa sin lugar físico en el mundo llamada internet (dónde está internet?, en que ciudad o país está? e quien es? quien la regula o protege?). Nuestra vida estará guardada en servidores albergados alrededor del mundo diseminados y fraccionados en pequeños fragmentos de información que gestionaremos a través de nuestros iphones, ipads, ordenadores , teles, neveras o lo que sea. Y quien dice que es mejor o peor? Que razones de peso tenemos?
Para mi es evidente que es mucho mejor escuchar un disco que un mp3 y que prefiero pasar las páginas de un libro que de un ipad. Quizás yo si porque he crecido así, me educaron en tener propiedades y cuidarlas para evitar que se degraradaran con el tiempo y a valorarlas como objetos, pero los archivos digitales no se estropean, ni se amarillean, ni se les caen páginas, ni se rallan, ni se mojan, ni se doblan por el calor, ni se arrugan y por supuesto tampoco se valoran como objetos.
Es una balanza de pros y contras en el que los contras se vuelven pesados como maletas de discos y la tecnología avanza imparablemente, porque este es el futuro, es lo que siempre hemos querido. Conocimiento immediato, entretenimiento inmediato en cualquier parte del mundo, acceso a todo lo más rápido posible y esto conlleva unas consecuencias.
Y mi amigo citaba la suerte que han tenido nuestos padres. Ellos han crecido en una estabilidad total en este aspecto, fueron cambiando de formato pero han mantenido todos sus libros hasta hoy y sus albums de fotos hasta hoy. Nosotros somos la generación que va a perder esa estabilidad. Y es por eso que nos preguntamos, hasta cuando tendrá sentido albergar una habitación entera para discos o una pared entera de libros, hasta cuando querremos tener eso en casa acumulando polvo?
No tengo ni 30 años y cuando veo escuelas que estudian con ordenadores ya me siento viejuno y pienso: como convenceré a ese niño que un libro que pesa dos kilos es mejor que un ordenador? Me va a decir que estoy loco. Y desde su perspectiva será totalmente cierto, seré un loco, de remate, porque en un ordenador podrá almacenar toda la bibliografía de los 100 escritores más importantes de la historia y las mejores mil películas del siglo XX y toda la música que se ha editado en los últimos 20 años. Es una guerra perdida: el conocimiento y pragmatismo en detrimento de la nostalgia. Racionalmente gana la primera.
Y es que realmente, que argumento sólido nos queda? Decir que es más bonito?que es más humano, que suena mejor, que el tacto del papel es más práctico, que se puede subrallar o anotar?
Yo he llegado a la conclusión que no tengo argumentos sólidos. Nunca podremos convencer a nadie sobre el aspecto romántico de los objetos tangibles, si este alguien que no ha cultivado desde pequeño el valor por un disco o lo importante de una portada o un libro de 200 pags.

Los formatos físicos seguirán por supuesto pero de otro modo. Siempre habrá coleccionistas y gente que querrá comprar libros y discos, pero quedarán fuera de mercado, o exclusivo a gente que quier epgara más por tener objetos.

Y a nosotros como sello discográfico que es Hivern solo nos queda preguntarnos: tendrá sentido seguir editando vinilos a medio-corto plazo? Hasta cuando? Y a quien irán destinados? A gente de 30, 40 y 50 años?
Ojalá me equivoque y haya discos y libros durante mucho tiempo, pero realmente estamos en un momento complicado.
Yo sólo deseo que no viva para ver mi pesadilla cumplida :)

Free Download: Tahiti80 - Darlin (John Talabot's Oscuro baile Remix)



Hoy la web RCRDBL ha puesto para descargar un nuevo remix de JT. Podéis descargarlo desde AQUÍ a 320, listo para ser pinchado donde se requiera.

domingo, 21 de noviembre de 2010

SAMPLING SUNDAYS: A Black Man, A Black Man and Another Black Man vs. Black Gold

Mucho tiempo sin un post de sampling, no? Vamos a ponerle remedio. Aunque en el caso de hoy parece que se trata más de una “inspiración” que no de un sampleo al uso. La cuestión es que Farley Jackmaster Funk fusiló la línea de bajo del “C'Mon Stop” de Black Gold en su tema “I Believe”, firmado bajo el alias A Black Man, A Black Man and Another Black Man y editado en su própio sello House Records. He aquí la prueba.


Por cierto, el de Black Gold es sin duda uno de nuestros Preludes favoritos, que ya es decir, y tiene una sección que recuerda mucho al “Don't Stop” de K.I.D., que a su vez fue sampleado por Alan Braxe y que ya posteamos en otra entrega de estos sampling posts. Buff, cuanta conexión de golpe. Vamos a parar.

viernes, 19 de noviembre de 2010

TECHNO: Ben Klock – Compression Session 1

Menudo temarraco se ha sacado de la manga Ben Klock. Lo habíamos podido oír en su sesión para la serie de mixes “Berghain” pero ahora lo podemos disfrutar en todo su esplendor. Lejos de la oscuridad y la tensión que suelen dominar la mayoría de sus lanzamientos, en su última referencia para Ostgut el alemán nos presenta un track de techno con toques IDMescos que remite directamente a los dorados noventa. Combinando contundencia rítmica con una melodía viajera, se trata de una de esas canciones que te hacen botar con una sonrisa en la cara a las 5AM. Muy Grande.

No he podido encontrar ningún sitio en la red donde escucharlo completo así que nos tenemos que conformar con los snipets que ofrece Boomkat.



Read full review of Compression Session EP - BEN KLOCK on Boomkat.com ©

jueves, 18 de noviembre de 2010

Prensa: Hivern Discs @ PlayGround

La muy recomendable revista online Playground ha contado con Hivern Discs para la última entrega de su columna Spain is Pain. Que en un mundo (virtual) dominado por la velocidad y la voracidad informativa te den la oportunidad de explicar tu propuesta de manera extensa y reflexiva es un privilegio y una rareza. Es por esto que des de aquí les damos un millón de gracias. Si os apetece conocer un poco más sobre nosotros y disponéis de un rato libre de obligaciones podéis darle aquí y leerlo. Creemos que es una buena entrevista. Esperamos que os resulte tan interesante cómo lo ha sido responderla ;).