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martes, 23 de noviembre de 2010

La peor pesadilla!!! augurios sobre el mundo que no quiero que venga


Muchas veces comento con un amigo una pesadilla que tenemos en común: Imaginarnos nuestras colecciones de discos, cientos de discos acumuladas a lo largo de muchos años , ilusión y esfuerzos económicos y que no tuvieramos un tocadiscos para ponerlos porque ya no se fabrican, han desaparecido. Creo que es un pensamiento recurrente en la gente que tiene y colecciona discos, aí que no me tratéis de loco.

Esta parrafada que escribiré a continuación tiene mucho que ver con una conversación que mantuvimos este amigo y yo un domingo por la mañana (mientars desayunabámos huevos revueltos) sobre el negro futuro que nos espera a todos aquellos que hemos ido acumulando a lo largo de nuestras vidas, estanterías de discos, libros y películas. Porque este temor, esta pesadilla que nos imaginamos frecuentemente, es a día de hoy un poco más cercana. Y un hecho clave lo demuestra:

Technics la empresa del sector que venía fabricando los míticos giradiscos SL1200 ha anunciado que parará la producción de dicho producto indefinidamente el año que viene. Presupongo de esta noticia entonces que las ventas de giradiscos han caído estrepitosamente en los últimos años y pienso que si Tecnics deja de fabricarlos, otras le seguirán pensando en destinar esfuerzos en nuevas divisiones comerciales. Quizás algunas marcas continuarán fabricándolos, pensando que así ocuparán el puesto que deja Technics, pero tampoco duraran mucho más. Poco a poco los giradiscos se convertirán en piezas de museo, como la máquina de escribir, o la imprenta de letras móbiles o dentro de poco el dvd.

Este hecho es tan solo una prueba más que el mundo del vinilo tiene los días contados. Y quien dice vinilo, dice soportes físicos. Y cuando digo soportes físicos digo desde música, a películas, a libros. La digitalización se comerá nuestros estantes de discos, y nuestras librerias. Ayer vi en el avión a 3 personas que estaban leyendo un ipad y pensé: ya estan aquí. Tuve la misma sensación que cuando vi a las primeras personas hablar con un movil en el bus. Y mira. Quién no tiene un movil a día de hoy? Lo digital acaparará nuestra vida, porque es más cómodo, más fácil y más barato. Lo otro requiere un esfuerzo que mucha gente ya no conocerá o no querrá recordar: cargar un libro o escuchar un vinilo y darle la vuelta a la cara o saltar de tema en tema hasta encontrar el tema del lp que te gusta.
La vida se digitaliza aunque no queramos, aunque no nos guste, al igual que las cartas han desparecido en pro de los emails. Es evidente que poco a poco lo digital sustiuirá por completo todo producto de entretenimiento o cultural en formato tangible. Porque así es como está siendo. Nadie lleva su maleta de cd's y un discman, llevan ipods con miles de mp3. Nadie escribe textos a mano, porque no tiene sentido si luego hay que mandarlo por ordenador. Y el mundo digital me da vertigo a la vez que me siento totalmente incoporado a él. Es algo extraño de explicar. Y aunque a veces reneguemos del digital, es algo que escapa a nuestra razón o poder de decisión y sólo una militancia extrema puede hacer que nuestra vida no se digitalice como las del resto. Porque esto va a ser así, va a pasar. Nos vamos a digitalizar.

Y quien piense que todavía hay una remontada posible y que las ventas de discos (y libros más tarde) volverán y que cuando pase la crisis resurgirá, creo que están equivocados. Comentaba mi amigo que a día de hoy tendemos a perder nuestros bienes en pro de un servidor que almacenará todos nuestros gustos, bibliotecas, filmotecas, contactos y amigos. Y es cierto que dentro de poco toda nuestra vida estará en esa extraña nebulosa sin lugar físico en el mundo llamada internet (dónde está internet?, en que ciudad o país está? e quien es? quien la regula o protege?). Nuestra vida estará guardada en servidores albergados alrededor del mundo diseminados y fraccionados en pequeños fragmentos de información que gestionaremos a través de nuestros iphones, ipads, ordenadores , teles, neveras o lo que sea. Y quien dice que es mejor o peor? Que razones de peso tenemos?
Para mi es evidente que es mucho mejor escuchar un disco que un mp3 y que prefiero pasar las páginas de un libro que de un ipad. Quizás yo si porque he crecido así, me educaron en tener propiedades y cuidarlas para evitar que se degraradaran con el tiempo y a valorarlas como objetos, pero los archivos digitales no se estropean, ni se amarillean, ni se les caen páginas, ni se rallan, ni se mojan, ni se doblan por el calor, ni se arrugan y por supuesto tampoco se valoran como objetos.
Es una balanza de pros y contras en el que los contras se vuelven pesados como maletas de discos y la tecnología avanza imparablemente, porque este es el futuro, es lo que siempre hemos querido. Conocimiento immediato, entretenimiento inmediato en cualquier parte del mundo, acceso a todo lo más rápido posible y esto conlleva unas consecuencias.
Y mi amigo citaba la suerte que han tenido nuestos padres. Ellos han crecido en una estabilidad total en este aspecto, fueron cambiando de formato pero han mantenido todos sus libros hasta hoy y sus albums de fotos hasta hoy. Nosotros somos la generación que va a perder esa estabilidad. Y es por eso que nos preguntamos, hasta cuando tendrá sentido albergar una habitación entera para discos o una pared entera de libros, hasta cuando querremos tener eso en casa acumulando polvo?
No tengo ni 30 años y cuando veo escuelas que estudian con ordenadores ya me siento viejuno y pienso: como convenceré a ese niño que un libro que pesa dos kilos es mejor que un ordenador? Me va a decir que estoy loco. Y desde su perspectiva será totalmente cierto, seré un loco, de remate, porque en un ordenador podrá almacenar toda la bibliografía de los 100 escritores más importantes de la historia y las mejores mil películas del siglo XX y toda la música que se ha editado en los últimos 20 años. Es una guerra perdida: el conocimiento y pragmatismo en detrimento de la nostalgia. Racionalmente gana la primera.
Y es que realmente, que argumento sólido nos queda? Decir que es más bonito?que es más humano, que suena mejor, que el tacto del papel es más práctico, que se puede subrallar o anotar?
Yo he llegado a la conclusión que no tengo argumentos sólidos. Nunca podremos convencer a nadie sobre el aspecto romántico de los objetos tangibles, si este alguien que no ha cultivado desde pequeño el valor por un disco o lo importante de una portada o un libro de 200 pags.

Los formatos físicos seguirán por supuesto pero de otro modo. Siempre habrá coleccionistas y gente que querrá comprar libros y discos, pero quedarán fuera de mercado, o exclusivo a gente que quier epgara más por tener objetos.

Y a nosotros como sello discográfico que es Hivern solo nos queda preguntarnos: tendrá sentido seguir editando vinilos a medio-corto plazo? Hasta cuando? Y a quien irán destinados? A gente de 30, 40 y 50 años?
Ojalá me equivoque y haya discos y libros durante mucho tiempo, pero realmente estamos en un momento complicado.
Yo sólo deseo que no viva para ver mi pesadilla cumplida :)

jueves, 11 de junio de 2009

No Digital? (otro rollazo de d.a.r.y.l)


El vinilo, ay pobre vinilo, está en un momento de horas bajas si hablamos en términos de maxis de baile. El formato 12" está en serias vías de desaparecer y si miramos a nuestro alrededor, pocos jovenes siguen la tradición de acercarse a una tienda de discos a comprar un vinilo.
Es la desventaja de ser un elemento poco funcional, pesado y caro. El mp3 está ganando, y la desparición del vinilo (si hablamos de los 12") hace que otra gente gane mucho dinero.
Hace poco vi un documental de Richie Hawtin (creo que es uno de los 8 socios junto a Aquaviva que tiene acciones en beatport) en el que aseguraba que el vinilo era un "pain in the ass" pero que el editaba vinilo para honrar su pasado y a aquella gente que seguía comprando (freaks que el llamaba).
Yo soy uno de esos (freaks??) que sigue comprando (no los discos de Ritchie o Minus) y cada vez más aprecio aquellos vinilos que no se venden en digital, es decir, sellos que aún sabiendo que dejaran de ganar mucho dinero, renuncian al mercado digital por voluntad, y mediante pequeños prensajes de 300 o 500 copias cubren gastos y poco más.
Creo que si los valoro más que otros, es por el mero hecho de poseer música que no está en la red, ni en ninguna plataforma digital, y eso aporta un valor a mi colección y la sensación de tener música más personal o minoritaria. Es un sentimiento snob, lo sé, pero me gusta sentir que poseo música más exclusiva que el dj que se nutre del chart de beatport. Y este sentimiento me reconforta, despierta en mi inquietud y ganas de descubrir música nueva y artistas nuevos, más allá de los buscadores de Beatport o Junodownload.

Es muy arriesgado para un sello asumir que tirará adelante solo con la venta de vinilos, renunciando al digital. Es casi un acto de fe y una confianza absoluta en tu música, y es por ello creo que son tan admirados, respetados y respaldados por la gente que compra vinilo. No es lo mismo encontrar un disco que solo está exclusivamente en vinilo en una cubeta de una tienda que encontrar un mp3 perdido en un portal, que está exclusivamente en digital. Supongo que los compradores sabéis a que me refiero. Quizas el vinilo está muerto, quizas el digital es el futuro tal como apuntan visionarios como Hawtin, pero todavía hay algo del digital que no encaja, que no acaba de funcionar...

Es un hecho que rebuscar entre las cubetas digitales de beatport u otros portales hace tiempo que me es un problema. Demasiadas referencias, demasiados sellos y subsellos de sellos recientemente creados, demasiada musica similar, demasiados artistas con nombres raros.
La consecuencia y el problema es que los sellos pequeños acaban desapareciendo en una maraña de archivos, y solo sobreviven aquellos que tienen banners, destacados o charts en los portales, destacándose por encima de los demás, cosa que contribuye a que sean los más vendidos.
Y que criterio tiene los portales para destacar las referencias? Los increibles y magníficos feedbacks. El feedback es la repuesta que recibes del deejay o productor cuando le envias la promo del disco. Aquí unos ejemplos de feedbacks:

Fulanito: I love this!!! Summer tune. I will play it for sure in the bathroom!!!
Perico: Vaya mierda de música!!! dedicate a otra cosa!!!
(Los positivos abundan más que los feedbacks negativos y son los primeros los que se utilizan para promoción)

Cuanto más feedbacks consigas más puntos tienes para tener banners. Cuantos más nombre tengas de apoyo más posibilidades tendrás de vender. Evidentemente los feedbacks más buscados son de gente como Laurent Garnier, Hawtin, Villalobos, Sven Vath; gente con una carrera a sus espaldas y de cierta edad que a modo de emperadores romanos están en la posición de decir lo que es bueno y lo que no, los que viven y los que mueren.

El sistema del feedback es un sistema absurdo pero el único que garantiza que puedas dar a conocer tu música en la plataforma de venta. Pero a su vez también es el causante del mal endémico de la música techno, house y de baile en general en la actualidad: la falta de originalidad y creatividad.
Definitivamente la música techno y house se ha hecho mayor. Ha envejecido al mismo tiempo que envejecían Hatwtins, Garniers, Villalobos, Sven Vaths, imponiéndose el gusto de estos frente a producciones que son mejores, más frescas y originales, pero que sin embargo, no gustan a los 4 emperadores del techno que mediante feedbacks y charts dominan el mundo de lo que más se vende y se pincha. Necesitamos un nuevo starsystem que sea más abierto, más ambiciosos creativamente hablando (economicamente son los más ambiciosos). Que sean 4 deejay's los que dicten que música se vende o no conlleva un problema gordo y es que sus gustos se basan en un tipo de sonido que no permite la intrusión de otros estilos, sonidos, gustos, etc.

El mercado de venta de música (y más en sellos exclusivamente digitales) se ha convertido en un cuadrilatero de guerra entre los sellos pequeños. Es una lucha muy fuerte de promoción, spaming en myspaces, en buscar ser pinchado por Villalobos (tiene un gran respeto por el vinilo y edita exclusivamente en vinilo), Sven Vaths o Ritchie Hawtins etc., en hacer el máximo ruido posible. Pero en el fondo se vende aire, poca música hay detrás de tanta promoción molesta y este hecho conlleva a la saturaación más abosluta de los géneros y a la degradación más absoluta de la música, convertida en mero spaming beatportiano. Es por todo este mecanismo que la mayoría de sellos digitales no buscan editar música que les guste. Buscan editar "tracks" que se vendan, que funcionen en beatport porque sino les echan de la plataforma de venta (la que más vende).
Es por eso que envidio en cierta manera (y apoyo siempre que puedo) a los sellos que deciden en un momento determinado vender referencias solo en vinilo, prescindiendo del circo digital. Es una apuesta muy arriesgada, y puedes correr el riesgo que poca gente llegue a tu música , pero en cierta manera evitas tener que entrar en el juego de feedback, sacarte un verdadero peso de encima y por supuesto reunciar al dinero, pero al fin y al cabo nadie tiene un sello para forrarse, o si?

d.a.r.y.l.