jueves, 23 de diciembre de 2010

FRESH BLOOD: Kassem Mosse

La escena alemana pide un cambio generacional a gritos. O al menos un amago de transición. Y dentro de la nueva hornada de jóvenes productores teutones sobre los que recae este presumible relevo, hay un nombre al que seguir muy de cerca; Gunnar Wendel aka Kassem Mosse.

Le conocimos hace ya tres años a través de la serie Workshop, pero en este 2010 ha acabado de confirmar lo que nos temíamos; es uno de los productores europeos de deep house/ techno con más talento de los últimos años. Y además diferente a la media, ya que se trata de uno de esos creadores que huyen de lo superfluo para centrarse en la esencia de la música, que no se preocupa de la nitidez del sonido o de conseguir la compresión más salvaje, sino que simplemente enchufa sus máquinas y graba lo que le sale, errores e imperfecciones incluidas. Una actitud y un modo de trabajar que lo emparenta con otros grandes nombres de la producción a pelo como Omar-S, Theo Parrish, Moodymann o incluso el añorado J Dilla (no tanto por sonido como por manera de entender la creación de beats). Su sonido se basa en una perfecta asimilación de influencias que abarcan varios estilos y épocas, siempre con la crudeza y lo “deep” como nexos de unión. De KDJ a Studio 1 y de Säkhö a Robert Hood pasando por la electrónica inglesa de los 90 (Warp, Rephlex, etc), el joven Wendel ha sabido extraer lo mejor de cada casa para dar forma a tracks que tienen la rara cualidad de resultar perfectos para el club y el hogar, con ese equilibrio entre rudeza y sentimiento que solo consiguen los maestros. El chico lo es, ahora, vayamos por partes.

Tal y como decíamos, descubrimos a Kassem Mosse gracias a su primera aportación al sello Workshop, pero la primera gran revelación llegó un año más tarde. Fue a través del sello Mikrodisko (del cual forma parte) y con el tema “578”, una canción de techno oscurísima con una melodía espectral que evoluciona y evoluciona hasta hacerte saltar las lagrimas. Omar-S quedó prendado y la sacó en FHXE con remixes propios, convirtiendo a nuestro protagonista en el único europeo que ha editado en el sello de Detroit hasta la fecha. No nos extraña porque es un temarraco.


Pero como hemos dicho, este año que se va ha sido el de su gran confirmación. También le ha permitido ampliar horizontes y editar en sellos en teoría alejados de sus coordenadas como Nonplus. Para la plataforma de Instra:mental entregó este “We Speak To Those”, que resume perfectamente su manera de hacer en el estudio; ritmos implacables y ambientes taciturnos que mezclan elementos del house y el techno, siempre deep, claro.


Esta amplitud de miras también ha hecho que fuese uno de los escogidos para participar en la recopilación de remezclas del dúo de drum'n'bass Commix, con excelentes resultados. También ha remezclado a Bradien en Doldrums, el sello de Joy Orbison y uno de los que también hay que tener muy en cuenta en años venideros. Como en YouTube no está colgado su remix nos tenemos que confirmar con poner el de Commix, que tampoco está nada mal. En este caso se escora claramente al house crudo característico de sellos como Sound Signature.


Y, finalmente, llegamos a la joya de la corona. Seguramente su mejor tema hasta la fecha y sin duda uno de los destacadísimos del año (sin ir más lejos, LWE lo ha nombrado track del año). Se trata de su aportación a Laid, el sub-sello de Dial. La canción no tiene nombre ni falta que hace. Lo importante es que es una joya de techno planeador que consigue transmitir esa sensación de bucolismo galáctico que conocimos gracias a las grandes obras maestras de Detroit. Un track redondo y la demostración definitiva de que estamos ante uno de los grandes.


Para los que con los maxis no tengan suficiente y quieran más, apuntar que el sello Doldrums acaba de poner en circulación una cinte de Cassette limitada a 100 copias con la grabación de un directo que hizo este verano en la noche del sello en el club Plan B de Brixton. Vale la pena porque sus actuaciones, en las antípodas de los laptop-live, son verdaderas jam-sessions donde, con sus máquinas, toca multitud de temas inéditos y solo pensados para el directo combinados con extractos de sus trabajos venideros. En sus propias palabras, “raw machine funk”.


1 comentario:

granmostacho dijo...

Menudo es este!

Le iba a dedicar un ON FIRE